Jeringa

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¿POR QUÉ NO ES RECICLABLE? 

Los materiales que componen una jeringa (plástico, metal) son tecnicamente reciclables. Pero los usos de las jeringas ya sea para extracción de sangre o para la aplicación de medicamentos hacen que este residuo no pueda ser recuperado y reciclado ampliamente.

Las jeringas pertenecen al grupo de residuos patogénicos o infecciosos cuando son utilizadas para la extracción de sangre.  Pueden estar contaminados biológicamente (con bacterias, virus, hongos, parásitos) y  entonces presentar un riesgo para la salud y/o un daño al ambiente. Si fueron utilizadas para suministrar medicaciones, son consideradas residuos peligrosos.

Es claro que los residuos hospitalarios que pueden señalarse como más riesgosos son los cortopunzantes, es decir, aquellos capaces de cortar y/o penetrar en el tejido humano. Estos pueden causar heridas por corte o pinchazo, tal es el caso de las agujas de las jeringas.

Estén o no infectados, se consideran comúnmente como residuos altamente peligrosos y su manejo es clave para prevenir la transmisión de enfermedades a través de los residuos.

¿DÓNDE LO TIRO?

A nivel ciudadano no existen puntos de recepción de este residuo. Sin embargo, el mayor caudal de estos residuos se genera en los hospitales y centros de salud y en estos lugares sí, reciben una gestión especial.

¿Cómo se gestiona este residuo en Hospitales y Centros de Salud?

El manejo apropiado de residuos hospitalarios, su descarte seguro y ambientalmente adecuado, es fundamental para evitar el riesgo potencial que representan para la salud de los pacientes y del personal técnico y profesional.

-La generación: Existen acciones que colaboran a disminuir la generación de estos residuos, tales como revisar los residuos que se generan para identificar insumos que generan residuos de más y sustituirlos por otros ambientalmente adecuados, acordando el reemplazo con el área de compras.

-La separación: Puede considerarse la etapa más crítica para el cuidado de la salud y la protección del medio ambiente, ya que es el momento en que el trabajador de salud en tanto generador decide qué circuito va a seguir el residuo. Una vez que el elemento fue descartado en su recipiente correspondiente no puede volver a ser manipulado.

¿En qué bolsa deben descartarse las jeringas en un hospital? La respuesta depende del uso que tuvo cada jeringa:

– Bolsa roja:  exclusivamente la jeringa descartable empleada para vacunación con virus vivos y para extracción de sangre u otros fluidos corporales.

– Bolsa negra: si fuera usada para preparación y administración de medicación no oncológica, insuflado de balones, administración de fórmulas lácteas por sonda naso-orogástrica o aquella que haya sido utilizada en procedimientos sin presencia de fluidos corporales.

Es indispensable recordar que toda jeringa se descarta sin aguja. La aguja SIEMPRE debe ir al correspondiente descartador para cortopunzantes. El descartador para cortopunzantes se dispone, una vez lleno y cerrado adecuadamente (el material no debe sobresalir, las bocas y ranuras deben estar completamente selladas), en el recipiente que contiene la bolsa roja. Las bolsas se cierran y los recipientes se vacían cuando han alcanzado las ¾ partes de su llenado, lo que permite el cierre adecuado y con seguridad para el manipulador. Para esta tarea se utilizan precintos plásticos, de modo que no se pueda volver a abrir una bolsa, una vez precintada.

-La etapa de almacenamiento interno: es el acopio de los residuos por un breve periodo, en lugares cercanos a los puntos de generación. Se llama almacenamiento primario al que se realiza inmediatamente después de la segregación, en recipientes que se encuentran en consultorios, offices, y espacios contiguos a la práctica de salud.

Para los residuos asimilables a domiciliarios se utilizan cestos donde se colocan las bolsas negras adecuadas en tamaño. Para los residuos patogénicos se utilizan recipientes rígidos de plástico, que sean fácilmente lavables, que se higienicen con regularidad y que tengan un tamaño adecuado a la cantidad de residuos que se produce en ese área.

-El transporte interno: es el traslado de los residuos acumulados, en carros y/o recipientes con movilidad y con las debidas normas de bioseguridad, que se hace en los establecimientos de salud grandes y medianos, desde los puntos de generación y almacenamiento intermedio hasta el recinto de almacenamiento final.

-El tratamiento final: los tratamientos más utilizados son la incineración y la esterilización por autoclavado a vapor.

¿QUÉ SE HACE EN OTRAS PARTES DEL MUNDO?

Para el tratamiento final, en algunas partes del mundo se utiliza la desinfección química (con distintas sustancias desinfectantes), esterilización con gas, inactivación térmica (con calor seco), irradiación, microondas, etc.

Fuentes:

ONG Salud sin Daño – Guía Residuos Hospitalarios

Hospital Italiano 

Gobierno de la Ciudad – Residuos Hospitalarios

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¿Dónde lo tiro?

¿Qué tipo de material es?

  • No Reciclable
  • Patogeno
?
  1. Residuo contaminante no reciclable y que contiene recursos no renovables.
  2. Residuo difícil de reciclar, o que contiene recursos no renovables.
  3. Residuo reciclable.
  4. Residuo ampliamente reciclado.
  5. Residuo orgánico o biodegradable.

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Residuo aceptable Residuo evitable